El juego de mesa Drunk, Stoned or Stupid es una opción ideal para animar cualquier reunión con amigos, fiestas o noches de juegos. Pensado para grupos grandes, este juego combina la rapidez de respuesta, el humor y los juicios espontáneos para crear una dinámica en la que todos los jugadores participan activamente. Su concepto gira en torno a identificar al jugador que encajaría con una afirmación determinada, lo que garantiza risas, debates y situaciones inolvidables.
A diferencia de los juegos de preguntas tradicionales, Drunk, Stoned or Stupid no busca respuestas correctas o incorrectas. En cambio, cada ronda plantea afirmaciones como "Ha enviado un mensaje vergonzoso a las 3 a.m." o "Sería capaz de mudarse solo por seguir a su grupo favorito". A partir de ahí, los jugadores deben argumentar quién del grupo es el más probable que cumpla con esa afirmación. El objetivo es no acumular cartas... lo que significa que cuanto menos te expongas, mejor.
El juego está especialmente diseñado para grupos grandes, permitiendo la participación de hasta 20 jugadores, ya sea en equipos o de forma individual. Esto lo convierte en una herramienta ideal para romper el hielo en nuevos grupos o fortalecer la dinámica en grupos que ya se conocen bien. La mecánica de juego es simple y accesible para todas las edades adultas, lo que permite comenzar a jugar rápidamente, sin necesidad de largas explicaciones o preparación previa.
Una de las características que hace único a este juego es su enfoque en la interacción social. Aquí no hay dados, ni tableros ni elementos complejos. Solo cartas y risas. Esto fomenta la conversación, el debate amistoso y, en muchos casos, recuerdos memorables entre los jugadores. También destaca por su formato compacto, ideal para llevar de viaje, a una casa rural o cualquier lugar donde se quiera compartir un rato divertido en grupo.
El set incluye 300 tarjetas de afirmaciones únicas y variadas, diseñadas para provocar reacciones inesperadas y discusiones cómicas. También vienen incluidas 44 cartas de colores, 4 tarjetas atrapacolores, un bloc de puntuación y todo lo necesario para jugar desde el primer minuto. No hace falta ningún accesorio adicional, lo que facilita su uso en cualquier entorno.
Con una duración media de 20 minutos por partida, es perfecto para jugar varias rondas en una noche sin que se haga repetitivo o demasiado largo. Esta característica lo convierte en una excelente opción como complemento para otras actividades o como juego principal en reuniones sociales.